Nuevo ataque de la minera Yanacocha al predio de la galardonada ambientalista Máxima Acuña Chaupe

Martes 10 de octubre de 2017, Sorocucho, Cajamarca Perú - Efectivos de la minera Yanacocha y agentes de la seguridad privada de la empresa invadieron nuevamente el predio de la familia Chaupe causando importantes destrozos y la pérdida de 9 arrobos de cultivo de papa y olluco de la familia. Este salvaje incidente fue denunciado por Isidora Chaupe, hija de Máxima, quien reclamó también la presencia inmediata de un fiscal para corroborar los hechos. - ‹Después de 1 ó 2 meses los fiscales vinieron y dijeron: “aquí no hay pruebas, aquí no hay nada... Tú eres campesina, tú no tienes derechos”›.

Hace siete años empezó el hostigamiento a esta familia de agricultores que defienden sus derechos y los del medio ambiente en el alto Perú. Siete duros años de amenazas constantes, agresiones físicas, demandas legales, destrucción de su vivienda y de sus cultivos de manera reiterada y sistemática por parte de la minera. Esto sumado al deterioro general de las condiciones de vida locales debido al inconmensurable daño al territorio y fuentes hídricas que la minera Yanacocha inflige en la región desde hace más de 20 años.

Este lamentable suceso ocurre pocas semanas después de que Máxima Acuña y su defensora legal Mirtha Vásquez interpusieran una demanda en la corte penal en contra de la minera Newmont en Delaware, Estados-Unidos, la principal accionaria de Yanacocha, una de las más grandes extractoras de oro en América-Latina. Máxima Acuña, galardonada con el premio Goldman en 2016 por su emblemática lucha por la Pachamama, es hoy también un emblema viviente de la lucha milenaria de la mujer en contra del modelo imperialista y machista, reflejo de su lucha incansable contra la minera.

Yanacocha muestra una política de acción local no concertada, agresiva, inética e irrespetuosa hacia los recursos humanos de vida, al igual que hacia la población local que sufre de primera mano el impacto en términos de agotamiento de recursos, deterioro de la salud, pobreza y migración. Como la mayoría de la minería legal en el Perú, Yanacocha se apoya en las intransigentes políticas de estado para respaldar y proteger sus inversiones e intereses privados. El estado debe respetar su constitución en vez de implementar reformas y paquetes de leyes que buscan viabilizar mega proyectos extractivos socio-ambientalmente inviables.

Yanacocha al igual que otras corporaciones que explotan recursos en el Perú ocasionan que en nuestro país, el defender los derechos humanos y ambientales sea una ocupación de ‹alto riesgo›. Las organizaciones y líderes comunitarios son criminalizados y estigmatizados en las redes de comunicación, así como sus legítimas protestas. Las políticas de esta empresa atentan contra todo proceso de diálogo y vulneran el estado democrático local y nacionalmente. La protesta es una práctica democrática que debe defenderse ante el machismo irracional que anima nuestras políticas económicas extremistas. El sometimiento y la desinformación masiva deben dejar de ser la norma del desarrollo.

No hay mucho que festejar con el nuevo mandato de PPK durante el cual hemos presenciado el debilitamiento de la normatividad ambiental y de los organismos que garantizan el monitoreo de mega proyectos extractivos, por demanda y en favor de las corporaciones mineras. En las últimas decenias, el estado peruano y otros en la región han radicalizado su visión de desarrollo económico hacia la urgencia de extraer para combatir la reseción económica que es a su vez utilizada para someter y amedrentar a los estados desobedientes.

‹El Perú es un país contundentemente minero y los peruanos debemos sentirnos orgullosos› son las aclamadas palabras expresadas por Mercedez Araóz, presidenta del consejo de ministros del Perú en la reciente feria anual de minería en Lima y demuestran el profundo compromiso de nuestro gobierno con el lobby neoextractivo, al tiempo que denotan su seria incomprensión de las dinámicas sociales en el Perú. Todo esto imposibilita el comercio libre, justo y observante de los derechos de los trabajadores y derechos humanos a la escala global, mientras que constituye otro peligroso enclave de cara a los objetivos globales de freno al cambio climático.

No es tolerable que las corporaciones discriminen y violenten a las poblaciones locales, desatendiendo abiertamente sus demandas y pisoteando su soberanía alimentaria. Hoy la crisis es moral antes que económica, situación que traba el desarrollo sostenible, incrementa los niveles de conflictividad social y erosiona la cultura democrática. No es posible educar basándonos en valores económicos extremistas e indolentes. El estado peruano al igual que todos los estratos de la sociedad e instituciones de la vida civil deben respetar, restituir y garantizar la vida y participación de las mújeres en la vida democrática y como elementos esenciales en el tejido social, económico y territorial de nuestro país.

Renzo Borzée

Fuentes:

https://www.earthrights.org/es/media/familia-de-campesinos-peruanos-llevan-gigante-estadounidense-de-la-mineria-de-oro-ante-la

http://www.grufides.org/content/nuevo-ataque-contra-los-cultivos-de-la-familia-chaupe-en-tragadero-grande

https://redaccion.lamula.pe/2017/09/22/peru-mineria-perumin-2017-arequipa-mercedes-araoz-revolucion-social-ppk-gobierno/jorgepaucar/?platform=hootsuite