"Un peruano es un mendigo que se sienta sobre una montaña de oro"

es un dicho popular peruano. Los recursos del suelo abundan, pero aún así estos no benefician a la mayoría de la población. La enorme expansión de las operaciones mineras tienen un importante impacto sociocultural, económico y ecológico.

La minería en Perú

La historia minera del Perú se remonta a la época pre-Inca. En los primeros siglos de la colonización se extrajeron grandes cantidades de oro, plata y mercurio de las minas; y en los primeros años del siglo XVII, gran parte de las minas de plata ya estaban casi agotadas.

A pesar de la larga historia minera del Perú, el verdadero auge de la industria se produjo en los años 90. Sin embargo, la razón de este apogeo de la minería no fue el descubrimiento de nuevos depósitos, sino la subida de los precios de los materiales, así como el desarrollo de nuevas tecnologías. Esto permitiría la explotación de zonas que antes eran inaccesibles o no ventajosas económicamente. A esto habría que sumarle las reformas institucionales, tanto en el sector minero como en el económico en general, que hicieron de la minería peruana un sector atractivo para inversores internacionales.

El sector de la extracción empezó a jugar un papel decisivo en el crecimiento económico, hasta entonces motivado por inversiones extranjeras y una economía orientada hacia la exportación. Asimismo, los gobiernos posteriores continuaron con la tendencia a concentrar sus esfuerzos en la promoción del Perú como país minero para facilitar la entrada de capital extranjero en la economía nacional.

Hoy día Perú es aún una super-potencia minera. La minería supone el 60% de las exportaciones del país y es la mayor fuente de ingreso de capital extranjero. Perú es el segundo país productor de plata, el sexto productor de oro en el mundo y el segundo en número de reservas de cobre, superado sólo por Chile. Las principales cinco multinacionales mineras del mundo (Glencore, BHP Billiton, Rio Tinto, Vale y Anglo American) operan en Perú.

Pese a las grandes inversiones que este sector aporta al país, la riqueza mineral del territorio peruano no está dando los frutos que se esperaban. Hay un dicho popular que dice «un peruano es un mendigo que se sienta sobre una montaña de oro». Los recursos del suelo abundan, pero aún así estos no benefician a la mayoría de la población. La enorme expansión de las operaciones mineras tienen un importante impacto sociocultural, económico y ecológico. A finales de 2014, mas de 25.7 millones de hectarias de tierra peruana se cedieron como concesiones mineras, ¡más del 20% del territorio nacional! Además, ya en 1999, aproximadamente el 55% de las 6.000 comundades campesinas exitentes se habían visto afectadas de alguna manera por la actividad minera.

La minería ahora se está expandiendo hacía las zonas tradicionalmente habitadas por comunidades campesinas indígenas, convirtiéndose en una amenaza para las formas de vida tradicionales basadas en la agricultura y la ganadería. Además, existe una notable expansión del sector minero a zonas con ecosistemas vulnerables, como los páramos de tierras altas, que son cruciales para el abastecimiento acuifero de los campos de cultivo y de las poblaciones locales; así como a ciudades de cotas inferiores y regiones costeras secas.

De igual manera, los territorios que han sido cedidos suelen tener un gran valor cultural e histórico para sus habitantes. No resulta sorprendente que la expansión minera esté originando conflictos sociales y debates políticos en torno a la relación entre la minería, los derechos humanos, aspectos medioambientales y el desarrollo. No obstante, a pesar del gran desacuerdo social generado, el gobierno apoya totalmente el sector de la minería.

El presidente Ollanta Humala continúa con esta política minera a pesar de las promesas hechas durante su campaña electoral, en la que prometía una mayor regulación de las compañias mineras extranjeras operando en el país. De hecho, en junio de 2014 se aprobó un paquete de medidas con el objetivo de debilitar ciertos decretos medioambientales, sociales y legales y poner en marcha una serie de procedimientos para eliminar presiones sobre las empresas. Con Chile como principal competencia, Perú prefiere seguir siendo el mejor amigo del sector minero.

El comité peruano de CATAPA centra sus actividades en dos casos mineros emblemáticos: la franja norte de los Andes, es decir, Conga en Cajamarca; y Rio Blanco en Piura. A través de nuestras organizaciones asociadas apoyamos a los grupos sociales locales y a la población, que critican la incesante y mal regulada expansión de las operaciones mineras. Los costes ecológicos y sociales de la extracción minera afectan principalmente a las poblaciones locales, que se enfrentan a problemas de contaminación de las aguas, expropiación de tierras, conflictos sociales y cargos criminales contra los líderes sociales y otros protestantes. Con el apoyo a nuestras organizaciones y otros colaboradores del sur intentamos dar voz a la gente.

Yanacocha

In 1992, the Yanacocha Mining Project near the town of Cajamarca  was started by Minera Yanacocha S.R.L., a then joint-venture of the American Newmont Mining company, the Peruvian Compañia de Minas Buenaventura, the French state company Bureau de Recherches Géologiques et Minières and the International Finance Corporation. The Yanacocha gold mine, currently still operating and accounting for the production of over 736 tons of gold, made a relatively quiet start. The population hoped that the mine would bring economic prosperity to this impoverished region – as it had been repeatedly promised – kept the population relatively calm. At that time, Cajamarca was the fourth pourest department of Peru. Today (2008) it is the region with the highest extreme poverty rate in the country.

After the French state enterprise BRGM decided to merge with the Australian mining company Normandy Poseidon, which was a major competitor of Newmont Mining, the American mining multinational decided together with their Peruvian partner Buenaventura to oppose the sale. They sued BRGM and claimed they had a right to veto the sale.

After years of lobbying and a political tug-of-war between the parties, the Peruvian Supreme Court ruled in favour of Newmont and Buenaventura in June 2000. Both were awarded the BRGM share, representing USD 109.7 million.  In 2000, it was dragged into the light that Montesinos, president Fujimori’s major advisor, had secretly video-recorded his talks with judges and consultants involved in the Yanacocha case. The large-scale corruption and fraud was thus revealed resulting in  president Fujimori’s downfall. Mining in Peru is a state interest. The commercial dispute concerning the ownership of the Yanacocha gold mine clearly shows how intricately tangled the political and economic elites are and what the ensuing perverse effects are. At the national and international levels, this case severely damaged the Minera Yanacocha and the Peruvian policy makers’ reputation.

In Cajamarca, too, clash came after clash.  The Cajamarca land conflicts were the result of the company’s deliberate expropriation  strategy. Between 1992 and 2000, Yanacocha purchased over 11 000 hectares of land for approximately US $5 million. The company encouraged the dismantling of traditional patterns of land-tenure and  the parcelization and privatization of lands. The new private owners were  under pressure to sell their land,  with state-sanctioned expropriation as a threat. Land tenants who were not owners, lost access to their grounds. No compensation was awarded. Between 1992 and 1996 land prices in the vicinity of the mine rose by 600%. A large number of owners and communities felt betrayed and protested in order to enforce additional compensation.

In 1994, there were several land disputes and reported pollution by Yanacocha; between 1997 and 1998 the first collisions happened as a result of the loss of irrigation canals and the drying up of mountain lakes, and 2000 was the year of the Choropampa disaster.

The environmental and health effects of pollution became apparent for example in the death of large numbers of trout in the region’s fish farms. In 2002, in the village of Granja Porcón, 36 700 trout were killed after mining sediments had leaked into the fish farm. Another sad ‘climax’ in Yanacocha’s history happened in 2000 when a truck contracted by Yanacocha Mines spilled 150 kilos of mercury along a 43-kilometer stretch of road through the towns of Choropampa and San Juan. Over 900 inhabitants were poisoned and suffered from kidney pains, respiration problems, skin rashes and vision impairment. At first, Yanacocha tried to play down the incident and denied all responsibility.  The company was accused and at last paid damages through an alternative dispute resolution but without accepting full responsibility. To Yanacocha the incident was closed but the victims’ health problems will last for years to come.

Protest and dissatisfaction in Cajamarca were growing. In 2004, over 10 000 people from the region demonstrated against the expansion of the mine to Cerro Quilish, a mountain of extreme importance to the water supply of Cajamarca, with at least a temporary success, i.e. Yanacoha had to remove Quilish from its exploration plans.

In August 2006, protests broke out against the expansion of the Carachugo pit, where Yanacocha intended to build a new dam. The residents of Combayo feared the contamination of their water and complained of the limited social and economic benefits of the project. The protest led to clashes between the farmers and the police who were aided by private Yanacocha security officers. In the clash, leader Isidro Llanos was shot dead and several people were wounded. In November 2006, farmer and environmentalist Edmundo Becerra Corina was murdered by 15 bullets, a few days prior to his meeting with representatives of the Ministry of Energy and Mines. He had received a number of death threats before.

A recent report revealed that mining firm Yanacocha had evaded taxes for years on end. In his investigation ‘La Gran Minería: paga los impuestos que debería pagar? El caso Yanacocha‘ journalist Raúl Wiener revealed how since 2006 Yanacocha had increasingly inflated its accounting costs in order to dramatically reduce its taxable earnings. From further investigations it appeared that especially indirect costs, which can be less easily traced back to actual production costs,  had risen sharply. Despite the high prices paid for gold and copper in recent years, the company’s profits systematically decreased. In 2013 Yanacocha even reported a loss. Thus the company succeeded in saving millions. 

Conga

—– El texto en español estará disponible pronto —–

Het grootste uitbreidingsplan van het mijnbouwbedrijf Yanacocha blijft tot op vandaag (2018) onuitgevoerd. Reeds in de jaren ‘90 begon het bedrijf al gronden op te kopen rond de hooglandmeren van Conga, die naam gaven aan het project. Pas vanaf 2010, wanneer het oorspronkelijke milieueffectenrapport wordt goedgekeurd. De lange geschiedenis van milieuvervuiling en mensenrechtenschendingen door het bedrijf vormt de voedingsbodem voor het sociaal conflict dat zich ontwikkelde rond het Conga project. In het najaar van 2011 groeide het lokale protest uit tot massaal verzet. De verschillende lokale anti-mijnbouwprotesten van rechtstreeks geaffecteerde gemeenschappen kwamen samen in een regionaal bewustzijn, waarbij ook de stadsbewoners zich betrokken voelen. Boerenorganisaties en andere sociale bewegingen, gesteund door de regionale overheid van Cajamarca en het brede middenveld in Peru, hebben hun vertrouwen in het mijnbouwbedrijf Yanacocha verloren. ‘Conga no va!’ vormt zonder twijfel het grootste protest in de geschiedenis van de streek waar bijna 500 jaar geleden conquistador Pizarro en Inca Atahualpa tegenover elkaar stonden.

De reactie van de regering was hardhandig. De noodtoestand werd meermaals afgekondigd en de streek werd gemilitariseerd. Dit resulteerde onder meer in 5 dodelijke slachtoffers in juli 2012 in de provincie Celendín. Datzelfde jaar werd een historische ‘Marcha del Agua’ gehouden op de hoofdstad, Lima, waar duizenden mensen samen kwamen voor het recht op water. Conga werd zo een nationaal symbooldossier voor de grootschalige mijnbouwproblematiek in het land en in gans Latijns-Amerika, en resoneert tot ver daarbuiten.

The opposition to the Conga protest is widely supported. Not only communities that might possibly be affected are taking to the streets, but also those beyond the ‘impact zone’ are voicing their opposition in large numbers. A small-scale IPSOS enquiry in 2012 revealed that only 15% of the respondents wish the project to be implemented whilst as many as 78% were against the exploitation of Conga. In rural areas the percentage swells to 83%. In other words, ‘the 5-billion dollar project’ hardly finds local support. Regional policymakers are in a similar frame of mind. Gregorio Santos, regional president of Cajamarca openly opposes the project and is therefore a thorn in the flesh of the central government in Lima. Thus, the Conga protest has become a national protest in Peru, a country with over 200 mining-related social conflicts.

Since investments in Conga are huge and the scale of the protest was immense, the opposition was and is felt by the central government to be highly problematic. From the first protests in the fall of 2011 up to today  efforts have been made to suppress the protest in Cajamarca in a harsh and illegal way. Criminalization of social protest in Cajamarca took and is taking place in a variety of ways, and  can therefore illustrate the various methods used by any government to subdue undesirable dissent.

When considering the criminalization of social protest, a distinction can be made between the role played by the state and the private company’s role.

Criminalization by the state can be orchestrated at various levels: by state security forces in the way they respond to social protest; by prosecutors and judges in the way existing laws are applied or interpreted and by legislators in the way new laws are created or adapted.

  • Arbitrary use of existing legal framework to criminalize protesters. This includes charging social leaders or protesters with ‘public intimidation’, ‘incitement to violence’, ‘terrorism’, ‘kidnapping’… These terms are often defined so broadly in the penal code, that they are open to arbitrary interpretation by judges.

⇒ An example from Cajamarca: At the end of 2012, 15 lawsuits had been filed against a number of people  by the state and/or Minera Yanacocha. As a result, more than 94 individuals were summoned for a wide range of offences: impeding public transport, damage to properties, coercion, restriction of personal freedom, violence (against the authorities)…

  • Criminalisation in breach of legal framework. Often, a state will take measures which abuse human rights and in doing so it breaches its own legal framework. Examples are repression and use of violence, militarization of a region, arbitrary arrests without any immediate cause, threatening social leaders,  defamation of key figures of the protest (often through media channels),…

⇒ An example from Cajamarca: Right from the start of the protests against Conga excessive brutality was used.   During a convergence of protesters on 29 November 2011 in the area of the mountain lakes, DINOES, a special unit of the Peruvian police,  opened fire on protesters. A number of people were seriously injured . Marino Rodriguez, a key figure in the protest,  lost an eye. Elmer Campos got paralyzed in his legs and has been confined to a wheelchair up to today.

Early 2012, the protest movement gathered momentum and led to plenty of actions in the town of Cajamarca, which resulted in a regional strike in June 2012. City life was halted for 34 days. Residents of a number of surrounding municipalities came down to the city to express their dissatisfaction with Conga and the Peruvian government. The strike was harshly suppressed. The toll of this police brutality was numerous injured people and 5 deaths, one of them a minor.

The day after the fatal ‘incidents’ the state of emergency was declared. This strategy is frequently used by the Peruvian government and functions as a license to militarize the region. This way, numerous civil rights such as the right to freedom of assembly and association were abused and the right to peaceful protest was weakened. Video recordings of the protest actions clearly show excessive police brutality, which was  confirmed by numerous witnesses. The police were said to have shot from a helicopter.

Smear campaigns and arbitrary arrests Often real smear campaigns are staged in order to delegitimize the social leaders of the protest.

 An example from Cajamarca: the smear campaign against former priest and social leader Marco Arana grew to massive proportions. Marco Arana functioned as an intermediary for the local population and for social movements during the Cerro Quilish conflict in 2004  and is still the spokesman of the resistance in Cajamarca. Being the leading enemy of Yanacocha his life was repeatedly threatened and he suffered frequent attacks. A documentary on this smear campaign won international acclaim. ‘Operación Diablo’ is indeed an impressive account of the threats and defamation Marco Arana had to suffer. Watch the trailer here.

  • Finally, a state will also adapt the legal framework to criminalize acts of social protest. One objective is to secure impunity for police and army personnel, another is to facilitate military intervention.

⇒ An example from Cajamarca: Already during Alejandro Toledo’s presidency a legal basis was provided to enable the Peruvian government to crush undesirable protest faster and more thoroughly. It was Toledo who, among other things, increased sanctions for the disruption of public services. Alan García,  President from 2006 till 2011, moved on along similar lines. He thwarted the work of many NGOs and decreed a law guaranteeing impunity for armed and security forces.

A police officer, who ‘while fulfilling his duties and using his weapon correctly’ (fatally) injures a person, cannot be held responsible, the law says. Today’s president Ollanta Humala recently took this even further. The above law concerning the use of police violence during conflicts will soon be adapted and allow a police or military officer to use ‘arms other than those prescribed by their duties’. Besides, the law will no longer mention that police or military personnel will have to use their weapons in line with regulations.

Companies benefit from the criminalization of social protest. Indeed, their project can go ahead faster as resistance will not be tolerated. Often, companies themselves will undertake actions and so take part in the criminalization strategy.  A distinction can be made between:

  • Repeated accusations of opponents to their project;
  • Engaging armed forces and dubious security firms to protect company property. These are often state or paramilitary forces. In Peru, private security  firms are allowed to hire police officers (in their leisure time).

 Example from Cajamarca: Máxima Acuña de Chaupe, a woman farmer living in the concession zone and who became the symbol of the opposition to Yanacocha and the Conga project, was repeatedly harassed by the company. In February, 2015 the Yanacocha security service, accompanied by DINOES, the special police unit, intruded on her property. Some 200 police were present. They fired their guns in the air, but physical violence did not happen. The foundations of a house the family are building there, were destroyed. After a 4-year lawsuit the Cajamarca Court decided, in December 2014, that Yanacocha’s claim to Tragadero Grande was unfounded. The land is property of the Chaupe family, who have  for years been violently intimidated by the Yanacocha company, its private security personnel, the Peruvian police and the DINOES.  The land concerned prevents Yanacocha to carry out its mega project Conga, which would lead to the destruction of headwaters in the highlands. In spite of the recent verdict, the company keeps accusing the Chaupe family of usurpation. In a press release Yanacocha claims that the family’s house is being built outside the family’s land  and that they themselves are peacefully defending their own property

El corredor del cobre

Contexto

Licitación pública

Diez compañías solicitaron el proyecto de cobre por valor de $2 billones en Cajamarca, al norte de Perú. El gobierno de Perú notifica que el proyecto necesitará una inversión de aproximadamente $2 billones para poder ser desarrollado. Solamente dos compañías preseleccionadas presentaron una propuesta económica. “Southern”, controlada por Grupo México SAB de CV, ganó gracias a la propuesta de transferir $400 millones al gobierno y el pago del 3% en regalías, superando a la Compañía Minera Milpo, que ofreció $250 millones en transferencias y el 1.875% en regalías. El director ejecutivo de Southern dijo a Reuters en septiembre que Michiquillay tiene impurezas de arsénico, lo cual requeriría una inversión algo mayor para limpiar el área. Y así, la corporación Southern Copper fue declarada ganadora el 20 de febrero de 2018. La subasta, la primera celebrada en Perú en la última década, fue retrasada en dos ocasiones el año pasado, en parte debido a la inestabilidad política debilitada por el presidente Pedro Pablo Kuczynski. 

Perú es el segundo mayor productor de cobre detrás de Chile, con una producción anual de 2.4 m de toneladas del metal naranja. Los recursos minerales en Michiquillay se estiman en 1.159 toneladas de cobre con un grado promedio de 0.629% y un corte de cobre de 0.4%. Según varios analistas, Michiquillay podría sumar un porcentaje del 0.5 al crecimiento económico anual de Perú en los próximos años. El área comprende 4050 acres entre Sorocucho, Encañada y Sucre. Por ello, los mineros deberán calmar a los habitantes de la región de Cajamarca ya que es propensa a conflictos por los recursos naturales. 

Como respuesta a esto, la mitad de la transferencia de Southern (200 millones de dólares) irá al Fondo Social de Michiquillay, un fondo dedicado a la implementación de proyectos de desarrollo social y sostenible en el área. El gobierno ha asegurado a los habitantes que el proyecto no afectará a las reservas de agua. Como recordamos, la primera compañía en ganar el proyecto de cobre de Michiquillay fue Anglo American (derecho de explotación de 8 años desde el año 2008), la misma compañía que también dejó más de 200 millones de dólares al Fondo Social de Michiquillay. Esto significa que el Fondo Social, como organización, debe manejar un total de 400 millones de dólares, una cantidad 16 veces mayor que el precio base fijado por Proinversión (US $25 millones). Dos representantes de Southern Peru, dos representantes de las comunidades y un representante del Estado supervisarán el Fondo Social de Michiquillay.

 

Southern: ¿Con quién estamos tratando?

Southern Copper Corporation Peru (SPCC) was founded in 1952. In 1999, Grupo México Asarco acquired 54.2% of the shares, with which the Mexican company was responsible for the mining activities of SPCC in Peru. Despite the new owners, the company has not changed the name because of strategy. At the beginning of the second quarter of 2005, SPCC merged with Minera México and its subsidiaries. So SPCC has been active in Peru for more than 60 years. Southern always worked in the South part of Peru., for instance in Toquepala en Cuajone, two open pit mines with copper, silver, molybdeen and gold, and also a metallurgic complex in Ilo. Next to that, it takes part in three mine explorations, such as Tía María.

Southern has a history of polluting the environment. When Southern was commissioned in the 1950s, it seriously polluted the coast as a result of its melting processes and the formation of residues. At least the Ilo valley was polluted due to the toxic emissions. From 1960 to 1996, 785 million tons of mining waste was dumped in the Tacneña Bay of 36 years of infection that they have not been able to reverse. In 1996 the company started the operations of the «Los Chancas» project, in the Tapairihua district, Aymaraes province, Apurímac. This project generates a series of effects in Quichque and neighboring communities. They built access roads that destroyed farmland and weakened soils that caused landslides during the rains that eventually buried the primary school, chapel and houses in the Quichque area. They installed water pumps in order to bring water to the drilling machines, which contaminated the water that irrigates the natural meadows. Although the company suggested to compensate the damage, it never happened. In 2011 they announced the project Tía María in the Islay-Arequipa province, which aims to process copper oxides. Unops (UN agency) made 138 observations when assessing the MEB of the project, which indicated, among other things, that there was no hydrogeological investigation (water and soil) despite the fact that they intended to work. Next to that, and even worse, five people were killed and dozens hurt in the protest.
In 2013, the Ministry of Environment and Ecology of the provincial municipality of Ilo discovered an index of pollution by sulfur dioxide (SO) in the Ilo smelter. The SO level reached 190 μg / m (micrograms per cubic meter) in the area where the Southern smelter is located (the maximum permissible limit is 80 μg / m3). In its defense, SPCC did not meet the 2008 standard, which set a maximum limit of 80 ug/m3, since that standard was not regulated. In 2014, the Environmental Assessment and Enforcement Agency (OEFA) sanctioned the SPCC’s business with 204 OFF for 16 incidents related to improper handling of solid waste, hazardous waste, and a large number of expelled gaseous particles, among others. In January 2015, the public prosecutor’s office for the prevention of crime and the environment asked for a two-year and six-month penalty for Óscar González Rocha, president of Southern Peru, and the payment of civil damages for a million dollars, for the alleged crime of pollution, have issued emissions exceeding the maximum permissible limits in the emission of arsenic particles and by dumping contaminated water into the sea. In January 2018, residents of Moquegua mobilized, denouncing that this company continues to pollute the Torata River with its operations – where the water discharges, noting that high concentrations of toxic metals have been detected, so they asked for an investigation of the done.

Also in other parts of the world this company cause a lot of contamination. Grupo México, the most important owner of Southern, has a strong record of contamination issues, such as the explosion in the coal mine at Pasta de Conchos, Coahuila, Mexico, which caused 65 miners to be buried, a fact that took place in 2006. Or the spillage of 40,000 cubic meters of acidified copper sulfate from the Buenavista mine in 2014, considered the most serious pollution event in the history of Mexico. Moreover, in 2015 Grupo México paid a fine of 23 million 565,938 Mexican pesos, due to more than 50 irregularities against the environmental regulatory framework.

So it is clear that the long history of conflicts in this company is found in different places, where similar patterns of behavior are rejected that show a bad relationship with local communities, which has led to deep distrust and a lot of social conflicts.

They could no longer deny their way of handling things and accepted it as ‘mistakes’. Carlos Aranda, technical manager of Southern, said: «When we did the work, we didn’t do it the right way the first time. Let’s be honest: the people thought we were very arrogant». Because of the problems, some of their projects were suspended.

With all this background, this company was chosen for the Michiquillay-project. So we have all reasons to be concerned…

Both the governor of Cajamarca, Porfirio Medina Vásquez and the leader of the ‘rondas campesinas’, Ydelso Hernandez, agreed that «we are repeating the failed formulas that have not yielded results in the implementation of new mining projects, and the State wants to impose it on the mackerel, for this reason the people have the right to protest.»

Protest

There have been agreements between ProInversión and Jesus Diaz Casahuaman. Although a leader of the farming community Michiquillay, he is in favor of the mine.

On Wednesday March 7, 2018, the community members of Polloc, La Enacañada and Namora published a press release, in the name of Marcos Aguilar Ortiz, president of the sector Michiquillay,  to announce that they have not been called together to participate in any bidding process of the Michiquillay mining project:

«We clarify that what President of the peasant community Jesus Diaz Casahuaman and other people who do not live in the community say that the Michiquillay mining project is socialized, is totally false.»

«We communicate to the public in general and to the media not to be surprised by the versions of Jesus Diaz Casahuaman since he has been declared persona non grata by our population and is involved in the irregularities of the Michiquillay Social Fund, which is included in the audit reports.»

Personal observation and information

We observe that the protest against Michiquillay is at the moment not that strong, in comparison with the protest against Conga in 2011-2012.. Environmentalists say that this is mainly because local people were kept quiet because they were offered jobs, money for studies, and water supplies. One project in a local community existed of the construction of water tanks with solar panels to create showers for the people.


People tell us that lands were bought from locals and depending on the location and the importance for the mining company, the price varied. This divides the local communities.
As, at the moment, locals are not yet feeling the negative ecological impact, and the minds are kept calm with money, no strong protest has developed. It is expected though, that protest will be stronger than the CONGA protest once the negative effects start to show…

La mina a cielo abierto Shahuindo es una mina relativamente nueva, ubicada en el valle de Condebamba en la provincia de Cajabamba (sur de Cajamarca). Condebamba es un hermoso valle verde con granjas de cuyes (conejillos de indias),  abundantes árboles de paltas (aguacates), campos de maíz, y otros cultivos de frutas y verduras. En 2013 la empresa canadiense Tahoe Perú Shahuindo comenzó con la construcción de la mina y en 2016 inició la explotación. La mina procesa de promedio 36.000 toneladas por día, y cada tonelada contiene aproximadamente 0,515 gramos de oro y 7,10 gramos de plata.

Fuga química

El 18 de enero de 2018 se produjo una fuga enorme en uno de los depósitos de residuos de la mina. Una mezcla química fluyó hacia el valle, contaminó el agua y destruyó campos de cultivo enteros. El olor era notable desde lejos y niños y ancianos experimentaban problemas de salud. Las autoridades acudieron al lugar y tomaron nota, pero no hubo ninguna acción concreta de solución. La empresa responsable se lava las manos describiendo el incidente como «un fenómeno natural». Según ellos, las fuertes lluvias de la temporada fueron las que ocasionaron la fuga.

Protesta

Si bien la lucha contra la mina Yanacocha se mantuvo firme en 2012 y se centró principalmente en protestar contra la ampliación, otra empresa minera se benefició de una entrada silenciosa en el valle cercano de Chorobamba. ¿Y la población local? No se toma en cuenta y debe soportar las consecuencias de las actividades mineras. La mina requiere mucha agua, lo que se traduce en una gran escasez para las actividades agrícolas y los hogares de las comunidades. Como compensación, cada casa recibe un tanque de agua frente a su puerta, pero eso es solo un remedio temporal y no soluciona el problema.

La compañía minera Tahoe quiere reubicar a todo el pueblo de Chorobamba para colocar oficinas y una cafetería para el personal. Esto significa que la población local debe abandonar sus valiosos campos y casas. Chorobamba, legalmente reconocida desde 1973 y una comunidad agrícola floreciente durante tantos años, no quiere ceder. En respuesta a esta desobediencia la policía toma medidas. El 15 de diciembre de 2017 los campos fueron destruidos: los árboles de aguacate, que han estado floreciendo y creciendo durante treinta años, cayeron al suelo en un día. Se robaron casas, se robó maíz y cuyes. El 4 de enero de 2018 hombres armados reingresaron a la comunidad. El resultado: cinco heridos, de los cuales tres en el hospital y uno sigue en coma hasta el día de hoy.

Permanecer unidos

Para los residentes ahora existe un temor real de que estas amenazas aumenten hasta que la mina obtenga lo que quiere. Por eso quieren ofrecer una respuesta clara y potente. Juntos permanecen fuertes, por lo que el 15 de enero de 2018 las diversas comunidades agrícolas del valle fueron convocadas.

La situación fue ampliamente discutida a lo largo del día. Rápidamente se sucedieron discursos, algunos tranquilos, otros llenos de pasión y enojo. Los oradores llamaron a la gente a unirse, a tomar las riendas y a exigir sus derechos.

Queda por ver lo que logró la protesta esta vez. ¿Se cerrará el proyecto como Conga o continuará la minería de manera implacable? ¿El gobierno lo manejará de manera diferente y escuchará a la población esta vez?  Los derechos humanos se ven a menudo pisoteados en favor de la economía. A día de hoy, desmantelar la minería por completo parece una ilusión. Sin embargo, sería un gran paso adelante que las empresas mineras y los gobiernos no solo tomen los intereses económicos primero, sino también abracen y respeten a la población local y la justicia ecológica.

Junto con la organización asociada GRUFIDES, continuaremos con el seguimiento del caso.

El proyecto Río Blanco Copper está en fase de exploración hasta hoy en día. La explotación de los minerales todavía no ha empezado. El proyecto Río Blanco se encuentra en el extremo norte de Perú, cerca de la frontera con Ecuador. Forma parte del departamento Piura, a orillas del Río Blanco. La concesión abarca partes de la provincia Huancabamba, en el distrito Carmen de la Frontera en el territorio de la comunidad de Segunda y Cajas; y de la provincia vecina Ayabaca, en el distrito que lleva el mismo nombre en el territorio de la comunidad de Yanta. Las provincias Jaén y San Ignacio que se sitúan río abajo, en el departamento del Cajamarca, también se verán afectadas.

Esta región fronteriza entre Perú y Ecuador se caracteriza por un ecosistema único y una biodiversidad enorme. Estos ecosistemas son muy importantes para el abastacimiento de agua local. No sólo la agricultura en pequeña escala y la ganadería en zonas más bajas dependen de este ecosistema. También las regiones secas de la costa en Piura dependen del agua que se recoge y se filtra por los páramos. En esta región existe también una cuenca de varios ríos.

La concesión ocupa cerca de 6.000 hectáreas. Río Blanco quiere empezar en esta zona una gran mina a cielo abierto con una extensión de 400 hectáreas. Se trataría, según la empresa, de una de las más grandes reservas de cobre no explotadas del mundo. Minera Majaz (ahora conocido como Río Blanco Copper) quiere extraer anualmente 220 mil toneladas de cobre y aproximadamente 2.500 toneladas de molibdeno. El mineral se extraerá de las rocas por un método de flotación a base de sustancias químicas. La mina a cielo abierto es posiblemente el inicio de un ‘distrito de minas’ más grande en la región.

Tras fuertes protestas y violaciones de derechos humanos, en abril 2007 el capital de Monterrico Metals cayó por 89,9 % en manos del consorcio chino Zijin. La compañía es una de las empresas mineras de oro y cobre más grandes de China. Zijin posee, o está implicado en 5 proyectos mineros de ultramar y en más de 30 minas en China. Está recibiendo fuertes críticas dentro de China y a nivel internacional por su dudosa reputación en cuanto a derechos humanos e impacto ambiental. Durante años la población rural local ya ha ido llevando a cabo protestas organizadas en contra de los planes de la mina. CATAPA organizó en 2010 junto a diversas organizaciones sociales de la región la campaña ‘minería en el paraíso – zonas libres de minería‘, con el caso principal de Río Blanco.

¿Cuáles son las exigencias del movimiento en contra?

  1. Las organizaciones sociales y las comunidades de las cuatro provincias (Jaén, San Ignacio, Ayabaca, Huancabamba) piden la regulación de una ‘zona libre de minería’ que se extiende por las 4 provincias.
  2. Quieren que el resultado del referéndum sea reconocido y respetado. Esto implicaría que el proyecto minero planificado no se realizaría y que la empresa se iría de la región. El Ministerio de Energía y Minas debe anular la licencia del proyecto Río Blanco, así como todas las otras licencias que no respetan la voluntad de la población.
  3. Exigen que las intimidaciones y las violaciones de los derechos humanos por la empresa y por las compañías de seguridad estén penalizadas y las víctimas indemnizadas.
  4. Piden que su propio modelo de desarrollo, basado en el ecoturismo y la agricultura biológica sea respetado y respaldado. Se insiste en que las autoridades provinciales sigan invertiendo energía y recursos en la Zonificación Ecológica y Económica (ZEE) y en el proceso de ordenamiento territorial.

Vea aqui el vídeo de la campaña (2010) sobre el caso.