Bolivia plantea desde hace décadas una economía enfocada a la extracción de recursos naturales.

Metales como la plata, el oro, el zinc y el cobre; también el petróleo y gas natural y la soja son el eje de la economía. El régimen de izquierda, en el cual se depositó mucha esperanza, no cambió nada en este aspecto. Hasta que el país no se dirija hacia alternativas más sostenibles y no dañinas con el medioambiente y las comunidades locales, existen pocos escenarios de futuro esperanzadores.

Historia

Bolivia tiene, como Péru, una larga tradición minera. Dado su rol histórico, la minería está arraigada profundamente en la sociedad Boliviana y actualmente genera conflictos mineros muy complejos en el que hay muchos actores involucrados.

Antes de la llegada de los españoles en el siglo XVI ya se habían estado extrayendo metales. Durante la colonización, los españoles explotaron con ansia y tomaron ventaja de estas riquezas. Uno de los descubrimientos más importantes fue el Cerro Rico en Potosí, descubierto en 1545, que es un monte tan abundante en plata que durante la colonización española sirvió para llenar las arcas del estado sin problemas. Después de la independencia en 1825, el sector minero se quedó en las manos de la clase adinerada y dirigente.

En los años 50 se produjo un cambio cuando algunas élites revolucionarias Bolivianas promovieron la nacionalización del sector minero. Así nació la COMIBOL (Corporación Minera de Bolivia) que ejerció por muchas décadas un rol de importancia en el plano social y económico. Esto, sin embargo, no duró mucho tiempo, dado que a partir de los años 80 los regímenes neoliberales de turno llevaron a cabo una privatización renovada. Se ejecutaron toda clase de reformas constitucionales con la finalidad de atraer capital extranjero, entre ellas la creación de una política de impuestos atractiva por la imposición de pocas restricciones comerciales.

Esto atrajo grandes multinacionales como Glencore, Newmont Mining o Pan American Silver, quienes desde entonces han estado activas en el país. La consecuencia de estas reformas fue que Miles de mineros que antes trabajaban para COMIBOL se vieron afectados por el desempleo, empezando así una parte de ellos a organizarse en cooperativas para seguir extrayendo minerales. Veinte años después, muchas de éstas llegaron a ser pequeñas compañías que trabajan según la misma lógica que el sector privado.

Remarcablemente, la tendencia neoliberal de las últimas décadas sigue en pie bajo el régimen izquierdista del presidente Evo Morales. Con su nombramiento puso el cuidado de la PachaMama (madre tierra) alto en la agenda política, un cuidado que está muy culturalmente arraigado, sobre todo entre los indígenas Bolivianos. A pesar de su discurso ecológico, los proyectos mineros a gran escala han estado creciendo durante su mandato y se han ido explotando minerales por vía industrial (minería a cielo abierto). La exportación Boliviana de minerales sigue creciendo de ésta manera, pero se estima que apenas un 10% del  valor de la exportación se queda en el país. La nueva ley minera, aprobada en 2014, favorece claramente al sector minero y facilita mucho tanto a empresas mineras como a las cooperativas el conseguir concesiones mineras. Esta liberalización implica, entre otras cosas, que es oficialmente posible conseguir concesiones en parques naturales. Esto no solo causó un gran aumento en el total de las concesiones otorgadas, sino también una gran expansión hacia zonas tropicales y la Selva Amazónica. La voz de protesta de la Pachamama sólo se deja oír a lo lejos.

Los siglos de actividad mineras han causado de forma inevitable muchos incidentes en el medio ambiente, y el impacto total es enorme. En algunas regiones mineras ecosistemas completos se han visto irreversiblemente dañados, como por ejemplo el caso en la cuenca del río Desaguadero en el Departamento de Oruro. Allá las operaciones mineras de Glencore, Newmont Mining y varias cooperativas tiran sus residuos mineros en los ríos que desembocan por el Desaguadero en los lagos Uru Uru y Poopó. Debido a esto ya no se pueden llevar a cabo las actividades tradicionales como la pesca, la ganadería y la agricultura sin exponerse a problemas graves de salud. El gobierno declaró toda la zona como “zona de desastre”, pero desafortunadamente, no se realizó ninguna acción concreta para proteger la zona, y a la población, de más contaminación. Además, la reciente desviación a las tierras bajas tropicales es preocupante. La búsqueda de oro causa una enorme contaminación de las cuencas de agua por el uso de mercurio. Por otro lado, la expansión minera ocasiona una deforestación inmensa.

Bolivia en otras palabras queda caracterizada por una economía enfocada a la extracción de recursos naturales: metales como la plata, el oro, el zinc y el cobre; también el petróleo y gas natural y la soja son el eje de la economía. El régimen de izquierda, en el cual se depositó mucha esperanza, no cambió nada en este aspecto. Hasta que el país no se dirija hacia alternativas más sostenibles y no dañinas con el medioambiente y las comunidades locales, existen pocos escenarios de futuro esperanzadores.

Kori Kollo

El caso de la mina de oro Kori Kollo es un caso emblemático donde una empresa minera trasnacional toma metales preciosos valiosos y deja un área severamente contaminada a la comunidad local. Catapa está siguiendo este caso desde sus inicios, en colaboración con sus socios locales CEPA y Coridup.

La mina de oro y plata Kori Kollo está situada cerca de los 3.710 metros sobre el nivel del mar en la altiplano boliviano. La mina es parte del departamento de Oruro y está localizada a 42 kilómetros al noroeste de la ciudad de Oruro y a cerca de 160 kilómetros al sureste de la capital de La Paz. Oruro presenta un clima semiárido, lo que significa que nueve meses de sequía se alternan con tres meses de temporada de lluvias. Durante el periodo de doce meses hay un déficit de lluvias, dado que hay más agua que se evapora que agua que precipita. Como resultado el agua fresca es relativamente escasa.

La mina está situada en el río Desaguadero, que es suministrado por el Lago Titicaca y fluye hacia los lagos Poopó y Uru Uru. A la altura de Kori Kollo el río se divide en dos: la corriente izquierda fluye al lago Uru Uru, desde donde las aguas desbordan hacia el lago Poopó; y la rama derecha fluye directamente hacia el lago Poopó. Ambos lagos están protegidos por la Convención internacional Ramsar, lo que significa que están reconocidos como humedales de interés internacional.

La mina Kori Kollo fue activamente explotada entre 1980 y 2010 por la Empresa Minera Inti Raymi S.A. (EMIRSA). Esta compañía ha tenido muchos accionistas (-mayoritarios) en su tiempo. Inicialmente la distribución entre los accionistas era 50% Boliviano (con Zeland Mines of Bolivia) y 50% Norteamericano (Westworld Resources US). Desde 1988 en adelante, Battle Mountain Gold empezó a comprar y en 1995 ya poseían cerca del 88% de las acciones de EMIRSA. En 2001, Battle Mountain Gold fue tomada por Newmont Mining Corporation. En 2009, esta última vendió todas sus acciones a la empresa boliviana Compañía Procesadora de Minerales S.A., con una cláusula para recibir una suma global anual de EMIRSA en los años venideros.

Alrededor del año 1980 se realizó la primera exploración y se iniciaron las preparaciones para la eventual explotación. Desde 1984 en adelante, los minerales (óxidos, y más adelante sulfuros) fueron extraídos activamente y procesados localmente, molidos y acumulados en plataformas de lixiviación que son rociados con cianuro. El cianuro extrae los diferentes metales nobles (como el oro y la plata) de la roca. Esta solución es recogida y luego procesada hasta que finalmente sólo quedan los metales nobles.

Entre 1985 y 2010 se produjeron un total de 122.633 kg de oro y 382.501 kg de plata. La mina ha generado además 144 millones de toneladas de residuos de roca y ha utilizado por lo menos 53 millones de mde agua. Kori Kollo fue originalmente el nombre de la montaña que ha sido excavada en su totalidad durante la actividad minera. Ahora tiene aproximadamente 240 metros de profundidad. Con la clausura de la mina, este pozo fue llenado con agua del rio Desaguadero.

Kori Kollo tiene diferentes consecuencias en sus alrededores, mayormente rio abajo. Aparte de la molestia por el ruido y el polvo, el transporte de cianuro y el vertedero de residuos de piedra contaminada, los problemas más grandes se centran alrededor del agua, en diversas maneras:

  1. Dado que la mina necesita amplias cantidades de agua fresca para su extracción y procesos de producción, la corriente entre la rama derecha del rio Desaguadero ha sido incrementada artificialmente por trabajos de excavación. Como resultado, el lago Uru Uru (que se alimenta de la rama izquierda) recibe menos agua, haciéndolo significativamente más pequeño. Esto está siendo negado por EMIRSA, pero ha sido afirmado por imágenes satélite históricas utilizadas por investigadores de la universidad local (UTO). Una parte mayoritaria del agua que es drenada por la rama derecha del rio se pierde en el proceso de producción.
  2. Al excavar el pozo hay una continua afluencia de aguas subterráneas en él. Para mantenerlo seco, las aguas subterráneas (saladas) se bombean y almacenan en grandes lagunas de evaporación. Debido a la composición del subsuelo, este agua también contiene una alta concentración de metales pesados.  El agua se evapora y deja una costra de sal con metales pesados. Cuando ocurren precipitaciones fuertes durante la época de lluvias, estos lagos de evaporación pueden recibir masivas cantidades de agua y por esto los terraplenes sufren el riesgo de romperse. El agua liberada entonces termina en el rio, el cual lleva la sal y los metales pesados al lago Poopó. Durante el camino el rio puede rebosar e ir dejando contaminación a su paso.
  3. El bombardeo de agua para mantener la mina seca tiene una influencia en el balance de las aguas subterráneas. Diversas comunidades localizadas río abajo de la mina presentan reclamos sobre pozos secos y/o pozos subterráneos contaminados.
  4. El almacenamiento inadecuado de los residuos contaminados de piedra tiena como consecuencia la liberación de metales pesados que se filtran en el suelo y contaminan así las aguas subterráneas.

Las comunidades pesqueras del lago Uru Uru reclaman que ellos ya podían sentir las consecuencias de la mina Kori Kollo en los años ochenta. También otras comunidades localizadas rio abajo de la mina comenzaron a sentir más y más problemas: aguas subterráneas cenagosas, nacimiento de animales deformados, problemas de salud en personas y animales, suelos contaminados, falta de agua… EMIRSA sólo recibió una licencia medioambiental para la mina en 1997, dado que antes estas licencias no eran requeridas porque simplemente no había leyes ambientales que pudieran concebir operaciones de este tipo.

Las quejas se volvieron más numerosas y fuertes y en el año 2000, cuando cerca de 80 comunidades se unieron en la organización Coridup (Coordinadora en Defensa de la Cuenca del Rio Desaguadero, los lagos Uru Uru y Poopó). Un total de casi 1.000 quejas oficiales fueron archivadas por el ministerio, firmadas por más de 10.000 personas. En 2003, una huelga de hambre ocasionó una investigación comisionada por el gobierno. Pasaron aún seis años más hasta que en el 2009 el ministerio comisionó una auditoría ambiental oficial por el auditor boliviano PCA Ingenieros Consultores S.A. con dinero de EMIRSA (1.25 millones de dólares). El gobierno garantizaría el control independiente. El Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA), una ONG local de Oruro, apoyó a Coridup en su batalla en busca de justicia socio-ecológica ofreciendo apoyo técnico-científico, judicial y organizativo.

El inicio de la auditoría fue arduo y al final se retrasó. La auditoría fue ejecutada en 3 etapas. Cuando se publicó el reporte de mitad de trimestre, todo el mundo tuvo la oportunidad de leer el texto y formular comentarios para el representante de estado entre los 15 días laborables. Catapa y Cepa juntos coordinaron un equipo de voluntarios Belgas y Bolivianos que revisaron los voluminosos documentos (de 700 a 1200 páginas). El hecho de que académicos nacionales e internacionales mantuvieran un seguimiento de la auditoría hizo que el gobierno y la agencia auditora se sintieran controlados y adaptaran el contenido. Sin embargo, la calidad de la investigación era deplorable. En algunas partes se empleaban métodos de investigación desfasados, la experiencia de los investigadores era limitada y la investigación no estaba integrada de forma suficiente. A pesar de esto se llegó a probar que las aguas subterráneas, el suelo y la superficie del agua estaban contaminadas, pero la responsabilidad legal de la compañía minera permanecía vaga.

Con un presupuesto aún menor, Catapa y Cepa comisionaron a la universidad local, la Universidad Técnica de Oruro (UTO) que ejecutara un estudio alternativo sobre el impacto de la mina de oro Kori Kollo en el medio ambiente. Los costos financieros fueron divididos entre las diferentes instituciones. La conclusión de este estudio fue mucho más severo. La desviación de la rama del rio, la movilización de metales pesados en aguas subterráneas, la sedimentación del área y el serio impacto sobre la fauna y flora local fueron científicamente probados.

 

¿Ahora?

Dado que la auditoría ha concluido, el ministro responsable considera este caso como cerrado. A pesar de la insistente protesta de Coridup se ha hecho poco movimiento. Coridup ha denunciado esta situación ante el Consejo sobre Derechos Humanos de las Naciones Unidas. El representante especial de la Comisión de la Naciones Unidas ha reconocido en 2008 y 2009 que los derechos de las personas indígenas serían violados si no se hace nada para impedir la contaminación. Esperamos que esta historia continúe…

Kori Chaca

La mina de oro Kori Chaca es la “hermana pequeña” de Kori Kollo. Igual que Kori Kollo, se trata de minería a cielo abierto en manos de la compañía privada Inti Raymi (EMIRSA). Aunque la concentración de oro en esta mina es especialmente baja, EMIRSA decidió empezar este proyecto en 2004, porque la compañía pudo recuperar una gran parte de las instalaciones de Kori Kollo para este nuevo proyecto. Debido a que el precio del oro alcanzó su cima en los primeros años de la apertura, la empresa EMIRSA obtuvo muchos beneficios  por lo cual la mina se quedó mucho más tiempo abierto de lo inicialmente planeado. Así, a pesar de la baja concentración de oro, se ganaron enormes cantidades de dinero. Dada la cercanía de la mina, CEPA y CORIDUP están siguiendo este caso de muy cerca, y nosotros con ellos.

La mina Kori Chaca se encuentra en el Altiplano andino, en el departamento de Oruro. La crítica más grande a este proyecto existe porque la mina está ubicada a menos de 5 kilómetros al sureste del centro de la ciudad Oruro. Esto significa que este sitio minero está dentro de la zona urbana de esta gran ciudad y hace que la construcción de la mina fuera ilegal. Sin embargo, EMIRSA consiguió las licencias necesarias para empezar a extraer oro de la colina Vincutaya. El sitio colinda con el distrito minero de Iroco, un distrito donde ya durante cientos de años se están explotando minas.

Desde 1994, seis compañías mineras extranjeras investigaron el sitio Iroco: Free Port, BHP, Cameco, Austrabol, Vista Gold y Newmex. A ninguno de ellos les pareció suficientemente alto el potencial de rendimiento del oro como para empezar las obras de explotación. EMIRSA sí estaba interesada en la explotación de 0,8 gramos de oro, que es el promedio presente por tonelada de mena, y obtuvo las concesiones en 2001. Después de haber conseguido la licencia de medio ambiente en 2004, empezaron la construcción de la mina, con el objetivo de explotar 224.000 onzas de oro en un periodo cuatro años. En 2008 decidieron  explotar una cantidad adicional de 2,8 toneladas de ore (mezcla de oro y plata). Al final de 2013 la mina empezó la etapa de cierre.

La mina Kori Chaca es una mina de oro a cielo abierto, que en este caso concreto significa que, a diario, se excavan un promedio de 20.000 toneladas de material de una fosa que eventualmente se hacía más y más profunda; y esto durante 24 horas al día, 6 días de 7 a la semana. Luego se pulverizan estas toneladas de material y se acumulan en plataformas de lixiviación. Hasta hoy, estas plataformas se rocian sin parar con una mezcla de agua con cianuro para poder extraer las partículas de oro presentes. Diariamente se emplea una cantidad de 60 a 70 toneladas de cianuro. A parte de esto, la mina también tiene un uso de agua excesivo: según cifras oficiales (‘Ficha ambiental’) la mina usa hasta 6.240m³ al día además de 25.000m³ agua potable al año.

Al final de 2013, EMIRSA empezó la etapa de cierre de la mina Kori Chaca. Ya no se excava para obtener nuevos minerales. EMIRSA dejó llenar la fosa, que mientras tanto ya medía 110 metros de profundidad, sin aviso con agua del Río colindante Desaguadero. Sin embargo, se van a seguir rociando las plataformas de lixiviación hasta 3 años después del cierre, para seguir con la extracción de oro.

El proyecto Kori Chaca causa varios problemas para sus alrededores. A parte del exceso de polvo y ruido, el peligroso transporte de cianuro que es altamente tóxico y el hecho de tirar los desechos sólidos contaminantes, los problemas más grandes ocurren alrededor del agua de varias maneras:

  1. En el lugar donde se excava la fosa fluye agua subterránea de forma continua. Para mantener seca la fosa, se bombea el agua subterránea (salada) y se almacena en grandes lagos de evaporación. Debido a la constitución de la tierra, este agua también contiene altas concentraciones de metales pesados. El agua se evapora dejando una capa de sal (con metales pesados). Durante las precipitaciones fuertes en la temporada de lluvias, estos lagos de evaporación tienen que manejar a veces demasiada agua, lo que hace que exista el peligro de ruptura de los diques. El agua liberada llega luego al Río Desaguadero, que lleva la sal y los metales pesados al lago Poopó. Durante su curso también pueden ocurrir desbordamientos, lo cual deja el cieno contaminado.
  2. El bombeo de agua subterránea para mantener la mina seca también influye en las reservas de agua que se filtran en la fosa a lo largo de kilómetros. Varias comunidades que viven agua abajo de la mina se quejan de que sus pozos de agua subterránea se secan o de que están demasiado salados.
  3. El mal almacenamiento de los desechos sólidos contaminantes provoca la liberación de metales pesados que se infiltran en la tierra y contaminan así el agua subterránea.

Hay mucha incertidumbre sobre qué va pasar con esta mina y con EMIRSA. Según EMIRSA se van a ir totalmente de Oruro y no tienen más planes para seguir explotando. Al mismo tiempo hay rumores de que tienen planes para obtener más concesiones para las montañas cercanas y así poder seguir extrayendo oro. Otra posibilidad puede ser que las cooperativas mineras pequeñas vayan a seguir explotando oro, y EMIRSA asuma el rol de distribuidor mayorista. Independientemente de lo que traiga el futuro, por ahora es muy importante seguir monitoreando el caso.

Proyectos en Bolivia

A continuación se detallan los proyectos que Catapa ha llevado o lleva a cabo en Bolivia apoyando a nuestros socios en el país.

En 2010 CATAPA dio efecto al pedido de su socio Boliviano CORIDUP para encontrar una solución para sus agudos problemas de agua. Esta asociación de comunidades rurales estaba buscando una manera de combatir las carencias de agua potable y la contaminación de la región afectada por el cambio climático y la minería. Aunque la purificación del agua como tal no es el negocio principal de CATAPA, el proyecto de destilación solar podría ser solventado con la financiación del Fondo Elisabeth y Amélie de la Fundación Rey Balduino.

 

Contexto

El altiplano Boliviano se enfrenta a la grave contaminación del agua desde hace años. El proyecto de destilación solar se enfoca en el área de acción de CORIDUP, que es la parte sur de la cuenca hidrográfica del río Desaguadero, que engloba el mismo río Desaguadero y los lagos Uru Uru y Poopó. Este área se enfrenta a una salinización severa y a una alta concentración de metales tóxicos en el suelo y en las aguas subterráneas. Esta contaminación obviamente tiene serias consecuencias para la población local en términos de salud: una expectativa de vida baja, cánceres frecuentes, infertilidad y problemas en el sistema nervioso central. La causa de esta polución es tanto natural, como antropogénica. Por un lado, el suelo es naturalmente rico en sales y minerales; por otro lado, el cambio climático y la minería incrementan la sal y las concentraciones de metales. Estas causas se fortalecen también porque el río Desaguadero y los lagos Uru Uru y Poopó constituyen un cuenca endorreica (es decir, cerrada). No existe conexión entre dicha cuenca y el mar, lo que hace que la evaporación sea la única forma de salir del sistema hidrológico. Como resultado se observan las grandes llanuras de evaporación como Coipasa y Uyuni. Coincidentemente, el mismo fenómeno de evaporación, que deja como residuo sales y metales, es a la vez también una solución al problema. Supongamos, hipotéticamente, que usted podría poner una bóveda de vidrio encima de la cuenca del río Desaguadero y los lagos Uru Uru y Poopó, y luego el agua evaporada podría condensarse en esta bóveda y deslizarse como billones de gotas purificadas (destiladas) de agua.

 

Funcionamiento

La bóveda gigante descrita anteriormente puede ser imitada en menor escala en forma de un destilador solar, con la bóveda como techo o tapa del destilador. El destilador solar definitivamente no es una nueva técnica de purificación. Los mismos principios han sido ya utilizados como estrategia de supervivencia tanto en el mar como en el desierto. El sol calienta el agua contaminada en un reservorio bien cerrado, donde se evapora. Después, este agua se condensa (es decir, forma gotas) en la superficie fresca y en ángulo pendiente (como el techo o la tapa del destilador). Eventualmente, estas gotas de agua se deslizan hacia los canales provisionados que almacenan el agua purificada en un reservorio limpio (figura 1 y figura 2). El clima del altiplano es muy adecuado para este tipo de aplicaciones. Existe luz solar abundante durante todo el año lo que provoca un efecto invernadero eficiente; aunque al mismo tiempo la temperatura del entorno es relativamente baja, lo que propicia la condensación.

   

Fig. 1: Funcionamiento del destilador solar (esquema)                                Fig. 2: Funcionamiento del destilador solar (fotografías)​

 

Construcción

La Universidad Técnica de Oruro (UTO) fue la primera en realizar una investigación a pequeña escala del prototipo que podrían producir con facilidad localmente. Sin embargo, el foco estaba mayormente en el proceso mismo de destilación y menos en los materiales necesarios para una robusta construcción. Esto último fue investigado con mayor ahínco por la ONG local Complejo Sur, con el apoyo de la ONG CEPA y CATAPA. Así se han hecho algunos prototipos al implementar ligeros cambios tanto al modelo mismo como a los materiales empleados obteniéndose un prototipo final (figura 3). Durante este proceso de búsqueda, algunas nuevas organizaciones Bolivianas interesadas se subieron al tren: SENTEC, LIDEMA y PIEB. El poder del destilador diseñado se encuentra en la simplicidad de su construcción (lo cual lo hace barato y fácil de reparar), en la robustez del diseño (haciéndolo resistente a condiciones climatológicas adversas) y la facilidad de su uso/su autonomía (el agua se agrega en la mañana y está disponible en la tarde). Además, la característica solitaria de la instalación es un punto necesario. Puesto que las familias que piden una solución viven muy dispersas, un suplemente centralizado de agua no sería una opción para esta región.
Fig. 3: Construcción de diferentes prototipos

 

Zona de intervención

El proyecto se enfoca en las 80 comunidades rurales que forman parte de la organización CORIDUP, todos residentes en Oruro en los alrededores del río Desaguadero y los lagos Poopó y Uru Uru (figura 4). Los primeros destiladores solares llegaron a las comunidades más afectadas. Por un lado está la comunidad de Santo Tomás río abajo de la mina Kori Kollo (ya cerrada, aunque las aguas subterráneas de los pozos siguen estando salinizadas y contaminadas con metales); y por otro lado se encuentra la comunidad de Sora Sora río abajo de la mina Huanumi (donde la instalación del procesamiento de minerales descarga su sedimento directamente al río Huanuni, contaminando el área entera río abajo con metales toxicos).

Fig. 4: Zona de intervención.

Sensibilización

Aparte de producir agua potable como tal, este proyecto también deja rastros importantes. El tema de la contaminación de suelos y aguas se volvió tangible. Dado que sales y minerales permanecen como costras después de la evaporación, la contaminación se hace de repente visible para la población (figura 5). De esta forma, las familias mismas están siendo sensibilizadas acerca de la importancia del agua limpia y potable. En segundo lugar, las comunidades rurales pueden influenciar a los gobiernos locales y regionales con mayor facilidad al llevar el problema de la contaminación del agua a un nivel tangible. Enfatizan la importancia de llevar a cabo acciones urgentes y específicas contra las consecuencias dañinas del cambio climático y la minería. Si el gobierno quiere evitar un futuro éxodo rural, su política necesita efectivamente tomar en consideración los problemas prevalecientes.

Fig. 5: La contaminación del suelo y del agua superficial se ve cuando tras la evaporación permanece una costra de sales y metales.

Contexto

Desde enero de 2016 hasta diciembre de 2019, CATAPA trabajará activamente con sus socios en un proyecto de agua cerca del lago Poopó, en las tierras altas de Oruro en Bolivia. Desde noviembre de 2014, el lago sobrellevó un mayor desastre como resultado de la contaminación minera y el cambio climático, teniendo como resultado la sequía completa del lago a inicios del año 2016. Por estas razones este desastre obtuvo atención mediática en las primeras semanas de enero de aquel año. La sequía del lago y la asociada muerte del pescado no solo tienen implicaciones para los pescadores, puesto que también ocasionan consecuencias desastrosas para el suministro general de agua para la región.

Miles de familias en las cercanías de los lagos Poopó y Uru Uru han visto disminuir sus suministros del agua en años recientes, las sequías persistentes y extrema contaminación del agua causada por la minería en la región son las principales causas. El agua en el Río Desaguadero y la parte inferior del lago Poopó han sido ya declaradas inapropiadas para consumo humano hace ya unos años.

 

Projecto

Con subsidios de Flandes mediante VPWvO (Alianza Flamenca Agua para el Desarrollo) y con la colaboración de distintas organizaciones de Flandes (Academicos para el DesarrolloIngenieros sin Fronteras) y organizaciones locales (CEPA, CORIDUP), CATAPA ha proveído de reservorios de abastecimiento de agua para la recolección de agua de lluvia y sesiones de entrenamiento alrededor de los pros y contras de recursos de agua potenciales y el uso sostenible del agua para los próximos cuatro años. Como complemento a esta iniciativa, se ha puesto en marcha el Proyecto de eliminación de arsénico en los alrededores del lago Poopó gracias a un subsidio con fines de investigación concedidos por la Universidad de Lovaina.

 

Métodos

La meta del proyecto es poner cerca de 50 sistemas colectivos (mediante techos) para el agua de lluvia y tanques de agua en seis comunidades donde la escasez de agua es grande. Complejo Solar, un socio local que tiene muchos años de experiencia con los temas técnicos, es el responsable de supervisar la instalación y el mantenimiento. La selección de familias para la colocación de un tanque se basa en un número de criterios preestablecidos. Esto se realiza con la cooperación de la municipalidad: los líderes indígenas locales y CORIDUP (como una organización de personas). La cooperación de CEPA, nuestro socio en Bolivia, se encarga del proceso de selección para así evitar favoritismos.

El objetivo adicional es la organización de sesiones intensivas de entrenamiento en las respectivas comunidades y aldeas cercanas. Los puntos principales a discutir en estas sesiones de entrenamiento son la técnica sobre el mantenimiento sostenible de los tanques de agua; así como informar de forma general sobre el uso sostenible del agua, otras fuentes, las causas de la contaminación y la legislación sobre la misma. Alrededor de 2.900 personas podrían verse beneficiadas por medio de estas sesiones de entrenamiento, permitiendo así que un número mayor de personas en la región puedan beneficiarse, directa o indirectamente, por el proyecto.

En cuanto al aspecto de sensibilización y concienciación sobre la problemática en los alrededores del Lago Poopó, cabe mencionar que se ha puesto en marcha la colaboración mutua con la organización Flamenca “Solidaridad Nación Uru” establecida en Zwevegem (Belgica).

 

Evaluación

El proyecto será monitoreado durante cuatro años por un asistente de CATAPA en el lugar, lo cual tiene como objetivo dar apoyo in situ al proyecto y su evaluación con la colaboración de nuestro socio CEPA. Por otra parte, nuestros socios en Flandes nos brindaran asistencia en la evaluación del proyecto, ofreciendo recomendaciones para ejecutar ajustes en el proyecto en caso de que esto fuese necesario en el transcurso de los cuatro años.

Aunque el financiamiento del proyecto tiene previsto que cese tras los cuatro años, esperamos seguir cooperando con nuestros socios por mucho tiempo más allá del 2019 para que las personas de estas comunidades y en toda la región continúen buscando formas sostenibles para el uso del agua. CEPA lleva actuando activamente en estas aldeas durante muchos años y continuará orientando a las comunidades por mucho más tiempo después de la finalización del proyecto.